Hay personas que se asustan con los retos y prefieren ignorarlos, esconderse o postergarlos.
Y hay otras que solo avanzan cuando se retan —o cuando la vida las reta— y entienden que los grandes cambios no ocurren en la comodidad. Yo pertenezco a ese segundo grupo.
Ayer hice algo simple, pero muy revelador:
Le pedí a ChatGPT que transformara una foto normal mía en una imagen más empresarial.

Y claro, lo hizo… pero me vistió de negro. Y yo no soy así. A mí me gustan los colores, la luz, la claridad. Se lo dije. Volvió a generar la imagen.
Wao.
Esta vez me vi con un vestido entero que amé, en un color que sí me representa, con una presencia alineada con quien soy hoy como mentora y líder. Pero hubo algo más…

Me mostró mucho más delgada de lo que estoy en este momento. Y lejos de incomodarme… me retó. Verme así no tocó mi autoestima, tocó mi conciencia.
Porque internamente sé el valor que hay en lo que soy y en lo que comparto cada día a través de mi trabajo, pero también entendí algo muy importante:
La imagen también debe ser coherente con esa realidad. No por estética. Por congruencia.
El Reto Personal que Decidí Asumir
Hace tiempo sé que mejorar mi estado físico es una meta pendiente. Y también sé que sola no lo he logrado. Hoy, con 56 años, atravesando la etapa de la menopausia, los cambios son reales y requieren atención consciente.
Por más que estudie, lea o busque soluciones en redes, entendí algo clave:
Hay procesos que no se caminan en soledad.
Por eso decidí acompañarme en una mentoría con expertas en hábitos y nutrición, profesionales que entienden este momento vital y pueden guiarme con criterio, sin improvisación ni desgaste.
Confiar en expertos no es debilidad. Es madurez.
Conclusión (y Reto para Ti)
Hoy cierro esta reflexión con tres decisiones claras, que también te comparto a ti:
- Asume el reto de ser líder de tu vida y de tu marca.
- Déjate apoyar y acompañar para avanzar más rápido y sin agotarte improvisando.
- Decídete. Porque decidir también es una forma de autocuidado.
Retarse no siempre es cambiarlo todo. A veces es simplemente atreverse a mirarse con honestidad… y actuar en coherencia con lo que ya eres.
¿Sientes que haces mucho y creces poco?
Claridad en menos de 3 minutos. Identifica la fase real de tu negocio y toma mejores decisiones.

